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Esperan Pronto Pruebas en Personas de Bloqueador SOD1
15 de febrero de 2007
Esperan Pronto Pruebas en Personas de Bloqueador SOD1
El neurocientífico y neurólogo Timothy Miller de la Universidad
de California-San Diego dice que el financiamiento reciente de la MDA ha permitido
que su grupo se acerque más a las pruebas en personas de un compuesto
experimental que bloquea instrucciones genéticas SOD1 anormales, una
causa genética de esclerosis lateral amiotrófica (ALS).
La ALS es causada por la mutación de un gene SOD1 en sólo aproximadamente
1 a 3 por ciento de las veces. Sin embargo, es quizá la forma mejor entendida
de la enfermedad y casi la única forma usada en estudios de ALS basados
en animales.
Miller dice que una reunión reciente con la Administración de
Alimentos y Fármacos (FDA) le dio seguridad de estar siguiendo el camino
apropiado al hacer las pruebas preclínicas de la posible toxicidad del
compuesto en animales, un prerequisito para pruebas en personas.
El compuesto anti-SOD1 utiliza los desarrollos recientes en el campo del bloqueo
de genes con los así llamados factores “antisentido”, piezas de información
genética que evitan que otra información genética sea procesada.
Miller y sus colegas Don Cleveland en UCSD, Richard Smith en el Centro para
Estudios Neurológicos en La Jolla, CA, y Merit Cudkowicz en la Universidad
de Harvard y Farmacéuticos Isis en Carlsbad, CA, están usando
el factor antisentido para bloquear las instrucciones RNA anormales que de otra
forma resultarían en moléculas de proteína superóxido
dismutasa 1 (SOD1), causante de ALS. (Cuando las células procesan la
receta genética de una proteína, comienzan por convertir DNA a
RNA.)
Cuando Miller y sus colegas inyectaron moléculas SOD1 de antisentido
en los cerebros de ratas destinadas a desarrollar ALS porque tienen genes SOD1
transformados, observaron un incremento de 8 por ciento en la supervivencia
global de estos roedores, comparados con sus contrapartes sin tratamiento. Pero
cuando los investigadores estudiaron específicamente la supervivencia
después de iniciarse la enfermedad, observaron una diferencia de 30 por
ciento entre los roedores tratados y los no tratados.
“Estamos muy alentados por la extensión de la supervivencia después
del inicio”, dice Miller. “Para los pacientes sintomáticos [que muestran
síntomas], creo realmente que esta terapia será beneficiosa”.
De hecho, piensa que los beneficios en pacientes humanos podrían ser
aun mejores que en los roedores, debido a que los animales producen aproximadamente
15 veces la producción normal de SOD1, mientras que las personas, aunque
producen SOD1 anormal, no lo producen en exceso.
Un problema potencial es que el compuesto antisentido no puede distinguir entre
el RNA SOD1 normal y anormal, y por lo tanto los bloquea ambos. (Las personas
con ALS relacionada con SOD1 casi siempre tienen un gene SOD1 normal y uno con
mutación.) Miller, sin embargo, no está demasiado preocupado.
“Con terapia antisentido, no se reducirá el nivel a cero”, hace ver
Miller. “Es probable que se obtendrá cerca de 50 por ciento de reducción,
lo que podría ser un nivel muy apropiado para reducir la toxicidad del
SOD1 y a la vez mantener suficiente la función de la enzima”.
La prueba en personas incluirá inyectar compuestos SOD1 antisentido
mediante una bomba electrónica dentro del fluido que rodea la médula
espinal. Sujeto al resultado de los estudios de toxicidad y la aprobación
de la FDA, Miller espera comenzar a finales de este año.
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