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21 de diciembre de 2001
Se Hace Un Llamado de Precaucion en la Administracion de
Anestesia a Niños Con Miopatias Mitocondricas
La receptora de un subsidio de la MDA, Margaret Sedensky del Departamento de
Anestesiología del Hospital Universitario de Cleveland (afiliado a Case Western
Reserve University) estuvo entre las personas que encontraron recientemente
que, cuando menos, algunos niños con
trastornos mitocóndricos
son probablemente sensibles en extremo al gas anestésico.
Los trastornos del mitocondrio se deben a fallas en diversos genes que afectan
las funciones de los mitocondrios, que son pequeñas fábricas de energía que
existen en todas las células del cuerpo, pero que son particularmente
importantes en las células que requieren mucha energía, tales como las del
corazón, los músculos esqueléticos (incluso aquellos involucrados en la
respiración), el hígado, los riñones, el tracto digestivo, el sistema nervioso
y los ojos.
Los que afectan a los músculos están cubiertos en el programa de la MDA bajo
miopatía mitocóndrica
.
El Embajador de Buena Voluntad de la MDA para el 2002,
Mattie Stepanek
, y su madre, Jeni, tienen un trastorno mitocóndrico.
Desafortunadamente, el estudio muestra que es difícil predecir las reacciones
individuales a la anestesia en estos trastornos.
Los resultados preliminares de estudios realizados en la institución de
Sedensky han demostrado que cuando menos algunos niños con trastornos
mitocóndricos entran en una inconsciencia profunda mucho más rápidamente que
otros niños, al ser expuestos al anestésico sevoflurane. Este fue el caso de
cuatro de los 16 niños que estudiaron, todos los que habían recibido el gas
anestésico sevoflurane. La mayoría de los niños estaban siendo sometidos a
biopsias musculares.
"En total, pienso que los clínicos se interesarán por este estudio", dijo
Sedensky, una anestesióloga interesada en genética básica, "ya que les indica
que deben tener precaución y proseguir muy lentamente con dosis muy bajas de
anestésicos gaseosos en niños con enfermedades mitocóndricas. No ha quedado
claro si se requiere la misma precaución para otros tipos de anestésicos, pero
creo que los médicos prudentes considerarán todos los fármacos de su
armamentario con un poco más de precaución en el caso de estos niños".
Se planea que los resultados del estudio terminado se publiquen en la revista
Anesthesiology en la primavera de 2002.
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