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30 de enero de 2001
Los investigadores de la MDA crean super-ratones resistentes al
desgaste muscular relacionado con la edad
TUCSON, Arizona., 30 de enero de 2001 - Los investigadores financiados por la
Asociación de la Distrofia Muscular han creado una raza de ratones musculosos y
super fuertes que resisten gran parte del desgaste muscular que ocurre al
envejecer.
Estos ratones fueron creados con ingeniería genética para producir una proteína
promotora del crecimiento llamada factor 1 de crecimiento muscular semejante a
la insulina (mIgf1) en sus músculos voluntarios (aquellos que controlan el
movimiento). La proteína, dice la investigadora principal Nadia Rosenthal,
tiene el potencial de evitar el desgaste muscular ocasionado por el
envejecimiento y por ciertas enfermedades musculares, incluso algunos formas de
distrofia muscular.
"El Igf1 muscular ayuda naturalmente a los músculos esqueléticos [voluntarios] a
regenerarse después de una lesión", dijo Rosenthal, especialista en genética
molecular en el Hospital General de Massachusetts-Este en Charlestown. Pero, de
alguna forma, dijo, la capacidad del músculo de regenerarse "disminuye al
envejecer, en una forma que podría imitar las etapas tardías de la distrofia
muscular".
Aumentar la producción de mIgf1 parece sustentar la regeneración muscular en
ratones viejos, y proporcionar mIgf1 adicional - posiblemente mediante la
terapia de genes - podría tener un efecto semejante en las personas, aseveró
ella.
"En las personas afectadas por el envejecimiento o enfermedades neuromusculares,
la debilidad muscular puede interferir significativamente con la vida
cotidiana. Si el Igf1 muscular comprueba ser un tratamiento efectivo, podría
mejorar dramáticamente la calidad de vida", dijo Sharon Hesterlee, directora de
Desarrollo de Investigaciones de la MDA.
Rosenthal dijo que el Igf1 muscular es una de las muchas versiones de la
proteína Igf1, que desde hace mucho ha llamado la atención como tratamiento
potencial para las enfermedades crónicas de desgaste muscular. Aunque otros
tipos de Igf1 circulan en el cuerpo, los músculos voluntarios (o esqueléticos)
fabrican específicamente el mIgf1, mismo que normalmente permanece allí.
Esta acción enfocada del mIgf1 podría convertirlo en la forma ideal para
combatir segura y efectivamente la fragilidad muscular tanto en personas que
están envejeciendo como en personas con enfermedades neuromusculares, sugirió
Rosenthal. Los ratones creados por ingeniería genética que sobreproducen un
tipo circulante de Igf1, subrayó, desarrollan un aumento de masa muscular y
mueren debido a una cardiomegalia (agrandamiento del corazón) anormal.
En contraste, la investigación de Rosenthal muestra que los ratones que producen
un exceso de mIgf1 desarrollan grandes músculos poderosos de las extremidades y
del tronco y músculos cardíacos normales. Así mismo, los ratones pueden
recuperarse de lesiones musculares cuando envejecen, mientras que los ratones
viejos que no tienen mIgf1 adicional, pierden esa capacidad.
Estos hallazgos aparecen en la edición de febrero de la revista Nature Genetics.
Rosenthal fue codirectora del nuevo estudio financiado por la MDA, junto con H.
Lee Sweeney, un biólogo molecular en la Universidad de Pennsylvania en
Philadelphia. Otras personas clave que contribuyeron al estudio incluyeron a
Elisabeth Barton, miembro del laboratorio de Sweeney y Antonio Musaro, que
anteriormente estaba en el laboratorio de Rosenthal, pero que ahora es profesor
en la Universidad de Roma "La Sapienza" en Italia.
El mismo equipo utilizó previamente una técnica de terapia de genes para
administrar mIgf1 a músculos individuales en ratones viejos y encontraron que
el mIgf1 evitó el desgaste de los músculos tratados.
Pero dados los efectos del Igf1 circulante, los investigadores estuvieron
preocupados que un tratamiento a gran escala con mIgf1 podría ser nocivo. La
respuesta - que quedó claramente asentada por los ratones que producen mIgf1 -
es que "más parece ser mejor", dijo Rosenthal.
El equipo así mismo averiguó que el mIgf1 promueve la regeneración de los
músculos esqueléticos, estimulando las células satélite - células que pueden
reparar los músculos deteriorados, reemplazando las células musculares
perdidas.
Encontrar una forma de estimular las células satélite ha sido considerado como
una posibilidad para tratar a personas con distrofia muscular, pero algunos
investigadores han sugerido que esta estrategia podría acabar rápidamente con
el abastecimiento de células satélite de una persona.
"Nuestros datos sugieren que este no es el caso en músculos de mayor edad", dijo
Rosenthal. "Ya que nuestros animales continúan regenerando [músculo] en etapas
más tardías de la vida, parece que las [células satélite] pueden mantener al
músculo en un estado saludable".
"Aún queda por verse si este será el caso en un estado patológico, pero al usar
a estos animales, podemos empezar a comprobar la hipótesis en forma vigorosa",
agregó. Para determinar si el mIgf1 puede proteger a los músculos de la
enfermedad, el equipo planea cruzar a los ratones productores de mIgf1 con
ratones que tienen distrofia muscular.
La MDA es una dependencia voluntaria de la salud que trabaja para conquistar las
enfermedades neuromusculares mediante programas de investigación a nivel
mundial, servicios médicos y comunitarios amplios y la educación profesional y
de salud pública de gran alcance. Los programas de la Asociación son
financiados casi totalmente por aportaciones de particulares.
Para más información acerca de este tema, por favor lea las
Preguntas y Respuestas de Más Acerca de los "Super Ratones".
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